Así construyeron recintos, patios, pasadizos, rampas y escaleras. Estos elementos tenían un tiempo de uso, al cabo del cual eran rellenados con cantos rodados mezclados con arena y tierra, para edificar nuevamente sobre ellos. Estas clausuras estaban acompañadas con actividades ceremoniales.
El elemento arquitectónico más resaltante en Pucllana es una pirámide trunca alargada, conformada por plataformas escalonadas, con patios de dimensiones y características que se reducen y complejizan, respectivamente, a medida que se gana altura.
Se emplea en sus paredes pintura amarilla, sobre finos enlucidos. Estos ambientes fueron usados por los sacerdotes para reunir a las poblaciones aledañas, restringiendo la participación y el acceso conforme se ascendía espacialmente.
Hacia el oeste la arquitectura es menos monumental: también existen patios de diferentes tamaños, que se complementan con recintos cuya función está relacionada con las actividades que en ellos se realizaban; estos espacios tenían un menor rango que los de la pirámide y probablemente eran accesible a todos los pobladores.




















































